sábado, 15 de agosto de 2009

Discurso de Charles Chaplin en «El Gran Dictador»

-

Por: Mario Morales Charris 33º
Past Ven.·. Maest.·. Resp.·. Log.·. Lealtad No. 7
Ex Gran Maestro de la Muy Resp.·. Gr.·. Log.·. del Norte de Colombia
Pres.·. Gran Tribunal Soberano «Lázaro Bravo Maury», Cám.·. 31°


Según información dada a conocer por el propio Q.·. H.·. Charles Spencer Chaplin, nació en East Street, en el barrio de Walworth (Londres) el 16 de abril de 1889, ya que no existe documentación oficial de su nacimiento; luego este es el primer misterio en la vida de Chaplin. Sus padres en un comienzo vivieron sumidos en una enorme pobreza. Ambos fueron artistas de music-hall. Su madre vio truncada la carrera de actriz debido a que padecía esquizofrenia, y su padre era un cantante alcohólico dedicado al jazz y el blues, falleció siendo él muy pequeño, por lo que pasó parte de su infancia y su adolescencia en la calle o acogido en distintos orfanatos.

Chaplin debutó en escena a los ocho años de edad y continuó actuando en distintas compañías ambulantes hasta que logró destacarse en una de las más célebres de Londres. Tiempo después llegó a ser director, actor y productor de cine. Creador del mítico personaje en torno al cual construyó gran parte de su carrera cinematográfica, y que le dio fama universal, fue el de vagabundo (The Tramp, en inglés; Charlot, en italiano, francés y en España; Carlitos en Argentina y Brasil): un hombre con las maneras refinadas y la dignidad de un caballero, vestido con una estrecha chaqueta, pantalones y zapatos más grandes de su talla, un sombrero bombín, un bastón y un característico bigote. Su inconfundible caminar oscilante, una acentuada emotividad sentimental, y un desencanto melancólico frente a la impiedad y a la injusticia de la sociedad moderna, le hicieron emblema de la demencia humana — en particular de las clases sociales emergentes.

La mordacidad con que Chaplin criticaba los problemas sociales y satirizaba muchos de los aspectos de la vida estadounidense, le creó mucha polémica.

Al desatarse la guerra y la invasión alemana sobre Europa, Chaplin filmó, en 1940, El gran dictador (The Great Dictator), una divertida y feroz parodia del nazi-fascismo, en la que el actor se desdoblaba en un Charlot transformado en peluquero judío y un Hitler mitómano y paranoico que anunciaba la disposición de Chaplin a encarnar nuevos roles, sin bombín ni zapatones. Lo acompañaba Paulette Goddard, su tercera mujer, cuyo personaje llevaba el nombre de la madre de Charles (Hannah), fallecida en 1928.

Como era de esperar, las críticas aumentaron cuando realizó esta película que es una crítica al nazismo alemán y, por extensión, contra todas las formas fascistas y dictaduras. Comenzó a rodarla la misma semana en que empezó la Segunda Guerra Mundial. Anteriormente, Chaplin había ya declarado sobre Hitler que éste «le había robado el bigote» y la verdad es que su parecido físico con el dictador hace que la película sea aún más divertida.

En ésta, Chaplin juega a representar dos personajes, el del dictador y el del barbero judío, a quien confunden con aquél. Adenoid Hynkel, como nombra a su personaje, en una clara imitación de Adolfo Hitler, y la magnífica interpretación de Jack Oakie como Benzino Napoloni, evidente parodia de Benito Mussoline, son sencillamente geniales.

Esta cinta fue el primer filme sonoro, con diálogos, de Chaplin. Fue estrenada en los primeros meses de la Segunda Guerra Mundial y, en su última escena el personaje del barbero lanza un discurso, calificado por muchos como ingenuo, en el que Chaplin evidencia sus deseos de paz para Europa y de construir un mundo mejor:

“Lo siento…

…Pero yo no quiero ser emperador. Ese no es mi oficio, sino ayudar a todos si fuera posible. Blancos o negros. Judíos o gentiles. Tenemos que ayudarnos los unos a los otros; los seres humanos somos así. Queremos hacer felices a los demás, no hacernos desgraciados. No queremos odiar ni ayudar a nadie. En este mundo hay sitio para todos y la buena tierra es rica y puede alimentar a todos los seres. El camino de la vida puede ser libre y hermoso, pero lo hemos perdido. La codicia ha envenenado las armas, ha levantado barreras de odio, nos ha empujado hacia las miserias y las matanzas…

…Hemos progresado muy deprisa, pero nos hemos encarcelado a nosotros mismos. El maquinismo, que crea abundancia, nos deja en la necesidad. Nuestro conocimiento nos ha hecho cínicos. Nuestra inteligencia, duros y secos. Pensamos demasiado, sentimos muy poco…

…Más que máquinas necesitamos más humanidad. Más que inteligencia, tener bondad y dulzura…

…Sin estas cualidades la vida será violenta, se perderá todo. Los aviones y la radio nos hacen sentirnos más cercanos. La verdadera naturaleza de estos inventos exige bondad humana, exige la hermandad universal que nos una a todos nosotros…

…Ahora mismo, mi voz llega a millones de seres en todo el mundo, millones de hombres desesperados, mujeres y niños, víctimas de un sistema que hace torturar a los hombres y encarcelar a gentes inocentes. A los que puedan oírme, les digo: no desesperéis. La desdicha que padecemos no es más que la pasajera codicia y la amargura de hombres que temen seguir el camino del progreso humano…

…El odio pasará y caerán los dictadores, y el poder que se le quitó al pueblo se le reintegrará al pueblo, y, así, mientras el Hombre exista, la libertad no perecerá…

Soldados…

…No os entreguéis a eso que en realidad os desprecian, os esclavizan, reglamentan vuestras vidas y os dicen qué tenéis que hacer, qué decir y qué sentir…

…Os barren el cerebro, os ceban, os tratan como a ganado y como carne de cañón. No os entreguéis a estos individuos inhumanos, hombres máquina, con cerebros y corazones de máquina…

…Vosotros no sois ganado, no sois máquinas, sois Hombres. Lleváis el amor de la Humanidad en vuestros corazones, no el odio. Sólo lo que no aman odian, los que nos aman y los inhumanos…

…Soldados…

…No luchéis por la esclavitud, sino por la libertad. El capítulo 17 de San Lucas se lee: "El Reino de Dios no está en un hombre, ni en un grupo de hombres, sino en todos los hombres..." Vosotros los hombres tenéis el poder. El poder de crear máquinas, el poder de crear felicidad, el poder de hacer esta vida libre y hermosa y convertirla en una maravillosa aventura…

…En nombre de la democracia, utilicemos ese poder actuando todos unidos. Luchemos por un mundo nuevo, digno y noble que garantice a los hombres un trabajo, a la juventud un futuro y a la vejez seguridad. Pero bajo la promesa de esas cosas, las fieras subieron al poder. Pero mintieron; nunca han cumplido sus promesas ni nunca las cumplirán. Los dictadores son libres sólo ellos, pero esclavizan al pueblo. Luchemos ahora para hacer realidad lo prometido. Todos a luchar para liberar al mundo. Para derribar barreras nacionales, para eliminar la ambición, el odio y la intolerancia…

…Luchemos por el mundo de la razón…

…Un mundo donde la ciencia, el progreso, nos conduzca a todos a la felicidad…

…Soldados…

…En nombre de la democracia, debemos unirnos todos…”

En stados Unidos, que durante los dos primeros años de guerra permaneció neutral, fue causa de muchos problemas para su autor y fue utilizada como excusa para perseguirlo por supuestas actividades “antiamericanas”.

La película fue censurada en España, y no llegó a los cines sino hasta 1976, 36 años después de su estreno, y después de la muerte del dictador Francisco Franco.

El filme no se estrenaría en Alemania sino hasta 1958, aunque esta era una de las películas predilectas que tenía Hitler en su cine particular, y jamás se conocieron sus comentarios sobre ésta aunque en una entrevista a Chaplin comento que hubiera dado todo por saber la opinión del mismo Hitler.

Como hechos curiosos señalamos los siguientes:

· Los carteles del gueto judío que aparecían en la película no estaban escritos en alemán, sino en esperanto.

· Al conocer años después el horror de los campos de exterminio, Chaplin afirmó si hubiese sabido cuál era la realidad, no habría rodado la película.

· Sideny Chaplin, hermano del director, grabó el rodaje con una cámara de color.

· El rodaje de la película fue completamente financiado por Chaplin.

· El presidente Roosvelt animó al director a seguir con el rodaje cuando muchos le animaban a no grabar la cinta.

· Chaplin tardó 559 días en terminar la película.

En el año 1947, el Comité de Actividades Antiamericanas empezó a presionar a la fiscalía para que deportara a Chaplin, «cuya vida en Hollywood contribuye a destruir la fibra moral de América». Fue llamado a testificar en el Comité en varias ocasiones, pero no se presentó nunca. Al mismo tiempo, lo estaban acosando los Veteranos de Guerra Católicos, una asociación reaccionaria, que le acusaba de haber escrito una carta a Pablo Picasso, peligroso comunista para ellos, y un senador llegó a decir que «el comportamiento de Chaplin se aproximaba peligrosamente a la traición».

El 17 de septiembre de 1952, el fiscal general de Estados Unidos dio instrucciones a inmigración para retener a Chaplin, su esposa y varios de sus hijos, cuando viajaban en el Queen Elizabeth para asistir al estreno de Candilejas en Europa, hasta que las leyes norteamericanas decidiesen si debía ser expulsado. Lo acusaron formalmente de «pertenecer al Partido Comunista, así como de graves delitos contra la moralidad y de formular declaraciones que demuestran una actitud hostil y de menosprecio hacia el país gracias a cuya hospitalidad se ha enriquecido».

En 1972 regresó a Estados Unidos a recoger el Oscar que le había concedido la Academia de Hollywood por el conjunto de su obra. A lo largo de una trayectoria de 79 películas, combinó de manera prodigiosa lo humorístico, lo dramático y lo satírico. La genial creación del personaje de Charlot, cómico y patético al mismo tiempo, se ha convertido en un mito del siglo XX.
-

viernes, 10 de julio de 2009

El Túnel de los Templarios


Por: Roberto González Oliveira
M.·. M.·. Resp.·. Log.·. Solidaridad Nº 472
Buenos Aires, Argentina


Q.•. H.•. Mario Morales Charris. En los primeros días del mes de junio de este año, un par de semanas después que el Papa Benedicto XVI hiciera su peregrinación por la ciudad de Jerusalén, tuve oportunidad de visitar la ciudad de Accre, Akko, o para los que la conocen con el nombre que fuera bautizada por los cristianos, San Juan de Acre.

Es muy difícil explicar esta visita, le presento disculpas por no poder extenderme demasiado sobre las razones de este viaje pero básicamente deseo explicar lo que verdaderamente sentí en ese lugar. Sólo le diré que realicé este viaje porque me atraía mucho la idea de visitar el famoso «Túnel de los Templarios», que fue encontrado por mera casualidad durante un arreglo rutinario del sistema de desagüe de la ciudad hace unos pocos años, y muy especialmente quería visitar la parte que todavía no está habilitada al público, que sin duda es la más grande y extraña de todo el complejo.

El Túnel en su totalidad, tiene más de un Km. de largo, va desde el Castillo de los Templarios hasta el puerto atravesando toda la ciudad vieja.

En realidad más que un túnel es una enorme construcción defensiva escavada en la roca viva; tiene en casi toda su extensión, tres metros de ancho por tres de alto y el techo en forma de semibóveda. Tanto éste como sus paredes están decoradas con muchísimas inscripciones, que cualquier Iniciado Masón no encontrará la menor dificultad en reconocerlas y en cierta medida entender algunos de sus profundos significados.

Para ser franco debo señalar, que todavía no me he repuesto de las cosas que vi en ese lugar. Solamente le diré que pude acceder a la parte no habilitada, aún al publico, del túnel gracias a los buenos oficios de los QQ.•. HH.•. de una Log.•. de la ciudad de Haifa y reconozco que a pesar de mis amplios conocimientos de arte e historia, soy Profesor de Historia del Arte y Restaurador pero especializado en pintura Europea, me resultó muy difícil aproximarme al verdadero significado de ese lugar.

Lo único que puedo formular son algunas tesis, basadas en justificaciones históricas, absolutamente discutibles a nivel académico y que pueden servir solamente como referencias de estudio.

Pero eso no es lo importante, lo que si es significativo, y por eso Q.•. H.•. Mario, le escribo esta nota con la esperanza de que la haga circular en su Oriente y en su pagina Web, es que los Masones comprendamos el valor y la jerarquía que tienen estos lugares para conservar nuestra identidad o nuestra identificación histórica como Orden. Por esta razón el punto central y los motivos de esta comunicación son los siguientes:

Primero: En ningún momento encontré alguna referencia oficial o informe que no esté relacionado con la cuestión meramente turística. No hay ninguna reseña histórica formal que explique las verdaderas razones que tuvieron los Caballeros del Temple para realizar esta genial e insólita construcción. Ni siquiera buscando en las bibliotecas públicas de Haifa se puede encontrar alguna indicación más o menos seria o interesante sobre el tema.

Segundo: Las autoridades municipales de Akko, dependientes del Gobierno Central de Israel, tienen una gran indiferencia y el más absoluto desconocimiento sobre los hechos acaecidos durante los siglos de dominio de la Orden del Temple y lo manifiestan sin ningún prurito.

Es mas, tuve la impresión que las autoridades a cargo del yacimiento arqueológico, consideran inapropiado resguardar o proteger algo de este periodo histórico, ya que según me lo explicaron, los “Templarios fueron asesinos tanto de judíos como de musulmanes”.

Tercero: Las autoridades académicas de la Universidad de Haifa y su importantísima Cátedra de Arqueología a cargo del eminente Profesor Adam Zertal, con el cual mantuve una larga conversación, me explicó muy amablemente que su Cátedra tiene amplia libertad de estudio, que no hay razones extra-académicas que los condicionen ni le resten autonomía, pero él particularmente no encuentra motivos de investigación ni ningún impulso económico para la exploración y el avance de los estudios sobre los siglos de dominio Templario en la ciudad de Accre. En otras palabras, no hay estudiantes en suficiente número que exijan o reivindiquen la necesidad de profundizar sobre este particular, ya que supongo –esto quiero que lo tome como una impresión personal– los estudios en este terreno, no establecerían ningún aporte trascendente a la historia oficial del pueblo Judío; por lo tanto, los estudiantes no manifiestan demasiado interés en el tema, ni nadie les hace notar la trascendencia de este momento en la historia del Hombre.

Con base a estas razones considero perentorio que la Orden, a través de sus academias de estudios Masónicos y demás autoridades científicas, fijen una posición y definan nuestra visión sobre lo que queda sin profanar de este importantísimo yacimiento arqueológico que tanto nos incumbe, que hace a la más pura de nuestras tradiciones y que corre serio peligro de ser tergiversado y falseado históricamente, no solo por intereses económicos-turísticos sino también por cuestiones de origen político-religioso.

Q.•. H.•. Mario, usted en su nota sobre «Arte y Masonería» plantea muy acertadamente que “los Templarios de los cuales descendemos y heredamos la simbología” son parte de nuestra identidad y por eso creo que cada Masón, cada Taller, cada Oriente, debe asumir el compromiso que juramos al iniciarnos y que hoy pasa por salvaguardar nuestra historia y así asegurar el futuro de la Orden para los HH.•. que nos seguirán.

Un T.•. A.•. F.•. para usted y los QQ.•. HH.•. del Oriente Colombiano...!

sábado, 7 de marzo de 2009

Los Precursores de la Revolución Americana y sus relaciones con la Francmasonería



Por: José Stevenson Collante 33º
Ex Gran Maestro de la Muy Resp.·. Gr.·. Log.·. del Norte de Colombia

Según el Diccionario de la Lengua Española, XXII Edición, el vocablo Precursor, que precede, designa al que profesa o enseña doctrinas o acomete empresas que no tendrán razón ni hallarán acogida sino en tiempo venidero. Ese es el motivo por el cual antecede al nombre de pila de dos de nuestros libertadores, como un justo reconocimiento a sus épicas hazañas en favor de nuestra independencia del yugo español. Solo dos connotados patricios, uno venezolano y otro colombiano, merecieron llevar ese calificativo, a los que me referiré a continuación, en su orden continental:

I) Don Francisco de Miranda Rodríguez
Precursor de la Independencia Americana


Todos los historiadores consideran que el Precursor o Padre Espiritual de la libertad y de la independencia hispanoamericana fue el Francmasón venezolano, el general Francisco de Miranda Rodríguez, nacido en Caracas el 16 de marzo de 1750, del hogar que formaron el Capitán de Marina, canario, don Sebastián de Miranda y Pardo y doña Francisca Antonia Rodríguez Espinosa. Su vida fue una de las más arriesgadas por las múltiples dificultades que tuvo que pasar y vencer osadas aventuras. Un ser inteligente, intrépido, de buen trato y caballeroso, tenía que gozar del aprecio general y tener buenas relaciones con los distintos personajes que le tocó alternar en su agitada vida de visitante de muchos países y Cortes imperiales, tanto en Europa como en Norte América.

Desde Caracas partió en enero de 1771 rumbo a España y en el Puerto de Cádiz permanece hasta 1778, dedicado al estudio y a la carrera militar, no sin antes haber estudiado Filosofía, en la Universidad de su país. Su clara inteligencia, su fuerte personalidad y su formación académica, le abrieron camino para establecer relaciones intelectuales con personas de la mayor distinción en aquellos países que visitaba. Como militar luchó en el norte de África a la orden del ejército español, hasta obtener el grado de Capitán. Buscando ayuda para solucionar el grave problema de la independencia americana, en 1780 se encuentra en Cuba, que utiliza como puente para llegar a la Florida. Días después, que el patriota Jorge Washington, apoyado por Lafayette y Rochambeau, habían derrotado en Trenton y Yorktown a los ingleses, donde participa en la toma de la Plaza de Pensacola contra las fuerzas inglesas, donde por su arrojo es ascendido a Teniente Coronel. Allí tuvo la oportunidad de conocer a Lafayette y a otros ilustres europeos.

Por razones religiosas como anticristiano y por la manifiesta antipatía de los militares españoles el General De Miranda es acusado de simpatizar en 1782 con los ingleses, lo que le ocasiona ser tomado prisionero y encarcelado en el Castillo del Príncipe en La Habana, de donde logró huir a Carolina del Sur en 1783 y conoce a Jorge Washington, victorioso de la Revolución Norte-americana. Lograda su independencia, con deseo de libertad realiza un viaje de observación por varios países de Europa, donde tuvo la oportunidad de conocer y tratar con varios personajes importantes del mundo Europeo, como Catalina II zarina de Rusia y Federico II de Prusia, quienes le prometieron ayuda para la puesta en marcha de sus aspiraciones libertarias de América Meridional.

Como viajero de muchos países, emprendió acciones notables para liberar a las naciones de América del Sur, por los contactos que obtenía a través de la Masonería, en la que ocupó destacadas posiciones. Con éste propósito recurrió al apoyo de las principales Logias de los países europeos que visitaba como Francia, Inglaterra, Provincias Unidas, Italia, Turquía, Rusia en busca de ayuda para organizar y realizar la revolución de las colonias hispano – americanas.

Aprovechando en 1790 las desavenencias entre España e Inglaterra por el dominio de los mares, el General De Miranda presentó al joven Ministro inglés, William Pitt, un proyecto por él elaborado para lograr la emancipación de las Colonias Americanas de España, programa que no prosperó, en razón de que España desistió de su empeño de expansión marítima. Como Teniente General de Francia, es Comandante del Ejército del Norte en 1792 en las famosas campañas contra Bélgica y Holanda en el período de la Revolución.

Sin duda, fue un soldado americano al servicio del gobierno revolucionario francés para liberar los pueblos subyugados y oprimidos por la fuerza de los tiranos. Por sus servicios como defensor de la Libertad, la Igualdad y la Fraternidad; por sus aportes y acciones al gobierno revolucionario, el General De Miranda es ascendido a Mariscal de Campo. Fue perseguido como conspirador contra Napoleón al ser delatado por su enemigo personal Joseph Fouché, por lo que fue expulsado de Francia. Más tarde, después de la Revolución, sus servicios fueron reconocidos por el gobierno francés al ser su nombre grabado en una urna vacía en el Arco del Triunfo de la Estrella que preside los Campos Elíseos de París, como Mariscal de Francia, único americano a quien le fue otorgado ese honor.

Después de la derrota de Neerwinden, aldea de Bélgica, celebre también por el fracaso de Guillermo de Orange en 1623, el General de Miranda fue acusado de traición. Luego de dos meses de estar encarcelado fue absuelto por no encontrarse mérito para ello.

Las más diligentes investigaciones no han tenido éxito para conocer el nombre, el lugar y la fecha de iniciación de la Logia donde el General de Miranda fue recibido en nuestra augusta Institución, por cuanto algunos historiadores afirman que se inició en una Logia de Virginia; otros que en Filadelfia; otros que en Londres y algunos aseguran que fue en Paris. Este es un rompecabezas que aún no ha sido resuelto, pero no hay duda de que fue un Masón bien formado y con las mejores calidades como patriota y revolucionario y de ideas progresistas modernizantes.

Después de algún tiempo de su periplo mundial y de su permanencia en Francia, el General De Miranda regresa a Inglaterra donde la empresa libertadora sufre un descalabro por la poca importancia que le prestó el Ministro W. Pitt a sus ideas libertarias. Esto lo obligó a redoblar esfuerzos para fundar en Londres en 1797 La Gran Reunión Americana que tenía, además de los fines Masónicos de formar hombres libres y de buenas costumbres, otros de carácter social, como era la liberación de las Colonias Españolas en América Meridional. En su residencia, en la ciudad de Londres, donde la gente procede con lentitud, sin alterarse, el General de Miranda funda la Gran Logia Regional Americana; allí adoctrinaba, como Gran Maestro, a los patriotas americanos y revolucionarios que venían de sus países de origen, destacándose entre ellos los chilenos Bernardo O'Higgins, José M. Carrera, Juan Martínez, Gregorio Argomedo, Juan A. Rojas; los argentinos José de San Martín, José Ma. Zapiola, Carlos Ma. de Alvear, Bernardi Monteagudo y Mariano Moreno, quienes en 1811, organizaron en Buenos Aires la Logia Lautaro, que luego fue extendida a Mendoza y a la ciudad de Santiago de Chile; de México, el fraile Bernardo Teresa de Mier, Vicente Rocafuerte, Carlos Montufar; de Cuba, Pedro Caro; de Venezuela don Andrés Bello, Luís López Méndez y el Libertador Simón Bolívar; de Santafé José Ma. Vergara Lozano, eran los más asiduos contertulios a las famosas Tenidas.

La Gran Reunión Americana fue fundada en Londres en 1797; además de los fines Masónicos que ejercía, tenía ciertos fines políticos, como era la emancipación de las colonias Españolas en América, como ya lo he expresado. Para tal fin, allí organizó la primera de éstas de esas sociedades, para atraer a los criollos americanos que aspiraban liberar a sus nacientes repúblicas. De boca de los chilenos que participaban activamente en esas Tenidas, conoció las hazañas del cacique araucano Lautaro, caudillo de su tribu, en las selvas de Carampanguey y el Tirúa en 1534 (a orillas del Matiquito), hijo del Cacique Curiñanca. En 1550 entró como caballerizo al servicio del conquistador don Pedro de Valdivia a la sazón gobernador de Chile, y en 1553 huyó con los indios y se convirtió en jefe nato de los revolucionarios indígenas.

Tras vencer a Valdivia en la batalla de Tucapel en ese mismo año, en la que el español resultó muerto, volvió a derrotar a los imperiales ahora mandados por Francisco de Villagrán, gobernador interino de Chile, en Mariqueñu. Beneficiándose del desconcierto producido entre los españoles por la falta de un auténtico gobernador –lo que no se resolvió hasta la llegada de García Hurtado a Mendoza– asaltó diversos núcleos humanos; en 1554 tomó Concepción, que luego abandonó para recuperarla momentáneamente en 1556; en 1555 atacó fuerte Penco; al año siguiente intentó en vano tomar Santiago, y así mismo las ciudades de Valdivia y de La Imperial tuvieron que defenderse de sus ataques. Mientras tanto la Audiencia de Lima nombraba a don Francisco de Villagrán corregidor de justicia mayor de Chile, para que se solucionase la situación creada por el Cacique araucano. Este fue sorprendido y asesinado por las tropas de Villagrán en su campamento cuando ultimaba los preparativos de la Batalla de Petorca, en la que los araucanos, sin jefe, lograron resistir a sus enemigos por unas horas. El Cacique Lautaro, fue un hombre de gran habilidad guerrera, recibió las alabanzas del escritor Alfonso de Ercilla en su obra La Araucana.

Este relato sorprendió positivamente al General De Miranda y para rendir tributo de admiración, fundó Logias filiales de la Gran Reunión Americana, en Londres, Cádiz, Madrid, Paris, sitios donde llegaban los americanos a estudiar o adelantar actividades mercantiles. Las de París y Madrid operaba con el nombre de Juntas de las ciudades y Provincias de la América Meridional y la de Cádiz con el nombre de Sociedad de Lautaro o de Los Caballeros Racionales, por ser esta ciudad española la puerta de entrada de los criollos que llegaban a Europa, sitio donde comienza el adoctrinamiento ideológico y Masónico.

Con justa razón se les llamó Logias Mirandistas a las cuales asistían los principales dirigentes y jefes de la independencia americana, destacándose entre ellos O´Higgins, Carrara, San Martín, Andrés Bello, Simón Bolívar, etc. Sin embargo, era necesaria la ayuda económica para comprar naves, municiones, pago de personal, alimentación y compra de material bélico y embarcaciones maritimas que fueron requeridas.

Le tocó al Gran Maestro, el General De Miranda, iniciar las primeras jornadas de la empresa libertadora. Con la ayuda financiera recibida en 1805 en Londres, se traslada a los EE. UU., donde logró que el Presidente y Hermano Jefferson le concediera ventajas para la expedición. En marzo del año siguiente, zarpa de Nueva York para Venezuela con más de 200 hombres, mas su arribo en abril, al puerto de Ocumare, fracasa. Diezmada la tripulación y con un solo barco, se refugia en la Isla de Granada y de allí pasa a Barbados, donde el Almirante Cochrane le facilitó atenciones y ayuda logística. Después de reorganizar su ejército, ataca de nuevo al territorio de su país y tomó a la Vela de Coro, que tuvo que evacuar a los pocos días por la escasez de municiones y personal. Después se dirigió a Trinidad donde tuvo que disolver su expedición por las razones ya anotadas.

Como las gestiones que había adelantado no tuvieron el éxito esperado y al no contar personal preparado bélicamente ni recursos económicos suficientes, regresó en 1808 a Londres donde se reencontró con Bolívar, a la sazón, Delegado a la Junta de Caracas. Visto que, ya desde 1807, empezaron las reuniones secretas en la casa del General Bolívar, y a comienzos de 1808 los patriotas caraqueños se habían organizado en una Sociedad Secreta, que desde aquel momento tuvo marcada influencia sobre el movimiento revolucionario, donde la sola presencia del general caraqueño ejercía preponderancia sobre las iniciativas de aquel grupo. No obstante que la mayoría de los diputados eran, por diversas causas, partidarios de la Independencia no daban el paso definitivo, pese a que la sociedad patriótica presionaba constantemente a los congresistas, discutiendo en asambleas públicas los problemas de la nación, tal como lo practica hoy nuestro presidente reeleccionista, por lo que aquí no podemos hablar de modernidad de un sistema de Gobierno.

Las actividades de la Sociedad Patriótica tuvieron serios contratiempos al entregar uno de sus miembros –el Marqués del Toro– al Gobernador, Capitán General Amparan las instrucciones secretas del General De Miranda para la Junta Suprema de Caracas. No obstante estos inconvenientes, la Sociedad Patriótica logró culminar su movimiento revolucionario con la Declaración de Independencia, firmada en Caracas el 19 de abril de 1810, donde se formó un gobierno autónomo con el nombre de Junta Suprema Conservadora de los Derechos de Fernando VII, cuyo Presidente fue don José de las Llamosas. Esta Junta nombró al General Simón Bolívar, Teniente Coronel de Milicias y lo envío a Londres en misión diplomática, conjuntamente con don Andrés Bello y Luís López Méndez, quienes se embarcaron en la corbeta inglesa Wellington en el puerto de La Guaira, el 10 de junio de 1810 y después de un mes llegaron al puerto Portomoun, Inglaterra.

Siguiendo un estricto orden cronológico, podemos observar que el año de 1810, fue el Año de la Libertad de algunos países americanos tal como se indica a continuación:

• Venezuela, Caracas, el 19 de Abril de 1810.
• Argentina, el 25 de mayo de 1810
• Nueva Granada, Santafé de Bogotá, el 20 de julio de 1810
• México, con el grito de Dolores el 10 de septiembre de 1810
• Chile, el 18 de septiembre de 1810
• Nueva Granada, Cartagena de Indias, el 11 de noviembre de 1811.

Es un acontecimiento histórico que no ha sido desmentido. En Londres, el General Bolívar conoció al General De Miranda y a muchos otros patriotas suramericanos, con quienes a más de tratar sobre el tema político de la emancipación de las colonias hispanoamericanas, instruía en las reuniones de la Logia La Gran Reunión Americana. Salió de Inglaterra el 21 de septiembre de 1810 y llegó al puerto de La Guaira el 4 de diciembre del mismo año para continuar en el propio suelo su proyecto independista.

Sobre la Iniciación del Libertador no hay un criterio unánime: El historiador Jules Manzini, en su obra «Bolívar y la Emancipación de las Colonias Españolas», dice que se inició en la ciudad de Cádiz en la Logia Lautaro y que en 1810 durante su misión diplomática a Londres conferida por la Junta de Gobierno de Caracas, recibió del Precursor General De Miranda en persona, el Grado de Iniciación en la Gran Logia Americana, en donde repitió el juramento que hace poco había prestado en la Logia de Cádiz. Sin embargo, otros historiadores afirman, que el Coronel Simón Bolívar ingresó a la Masonería en la Respetable Logia San Alejandro de Escocia de París en 1805 y recibió el Grado de Compañero en la misma Logia el 11 de Noviembre del mismo año. Solo existían esos dos grados; el de Compañero aseguraba la Maestría.

Como la situación política era delicada, y el palo no estaba para hacer cucharas, nueve días después del arribo del General Bolívar a Caracas, se comunicó con el General De Miranda, que se encontraba en la Isla Holandesa de Curasao y le solicito que viniera a Caracas para dar los últimos toques al problema de la liberación. En efecto, el 11 de diciembre de 1810 el General De Miranda llegó a La Guaira en el buque de guerra El Avon de la corona británica. Ya el Precursor había aceptado el cargo de Jefe de la Junta Revolucionaria de Caracas. Venía funcionando en esta ciudad una Logia con el nombre de Sociedad Patriótica dependiente de la Gran Logia Americana de Londres, que orientaba a los Hermanos patriotas revolucionarios agrupados con tan señalado propósito.

Para esa ocasión la nueva República de Venezuela se encontraba amenazada por las fuerzas imperiales dirigidas por el capitán de fragata Domingo Monteverde, osado oficial, manipulador e inescrupuloso, de autos conocidos como militar y que después en marzo de 1810 se declaró defensor de los realistas y como Jefe de los Derechos del Rey Fernando VII organiza la resistencia para establecer nuevamente el Gobierno Español.

Como el Gobierno republicano de los patriotas en Venezuela de las Provincias Confederadas, por Decreto del 28 de abril de 1812 había conferido al General de Miranda la Dictadura y el título de Generalísimo de mar y de tierra, y desde el día 11 venía despachando como tal, el 1º de mayo de 1812 nombra al Coronel de Milicias Simón Bolívar como Comandante político y militar de la plaza de Puerto Cabello, dándole posesión al día siguiente. Las contradicciones existentes entre criollos y españoles, eran un problema delicado de oportuna atención, por lo que no resultaron necesarias y suficientes las conversaciones adelantadas por el Libertador.

Como los acontecimientos de la guerra en Puerto Cabello fueron desfavorables a los patriotas, la pérdida de esa Plaza Fuerte significó un grave descalabro para la República y tal circunstancia fue aprovechada hábilmente por el capitán de Milicias Francisco Fernández Vinoni, natural de Garachico –Isla Canaria de Tenerife–, oficial de guardia del Castillo de Puerto Cabello, bajo cuya dirección el sargento mayor Antonio de Guzmán y otros presos políticos realistas se habían sublevado. Sobre la responsabilidad de este desafortunado acontecimiento se han hecho muchas conjeturas, la mayor parte de las cuales apuntan contra el coronel Simón Bolívar, por la pasiva actitud asumida cuando injustamente fue sindicado de traidor, el Precursor De Miranda. No me corresponde hacer un juicio de responsabilidades sobre este penoso incidente, ni ser defensor del Libertador de la acusación de haber participado en la delación y captura, que no se hubiese generalizado a no ser por las cartas que el futuro Libertador enviara al Precursor desde Caracas (12 de julio de 1812 y 14 de julio, dos días después), donde le manifiesta su estado anímico de abatimiento por la pérdida de Puerto Cabello y le solicitó, permiso para descansar después de trece noches de insomnio por hallarse en una especie de enajenamiento moral.

En la segunda y última carta, lleno de vergüenza, con habilidosa sutileza evade responsabilidades: Yo no soy culpable, pero soy desgraciado y basta. Una frase por demás desobligante y altanera. Por esta razón muchos historiadores son de la opinión que si el Coronel Bolívar no hubiera escrito esas dos cartas y se hubiese mantenido al margen de los acontecimientos, con toda seguridad la opinión pública, que es el mejor juez, no lo hubiera señalado como delator y traidor.

El Precursor De Miranda, era un soldado vencido por los años, sin energías, sin espíritu de militar osado, con muchas adversidades y confiando en la sagrada palabra de honor militar del opositor, accedió a suscribir un Tratado de Capitulación con el jefe realista, General Domingo de Monteverde, Capitán de Fragata, cuyas negociaciones comenzaron el 12 de julio de 1812 en la ciudad de Valencia y se firmó la Capitulación el 25 del mismo mes, por el Oficial José de Sata y Bussy, a nombre y en representación del Precursor, en el pueblo de San Mateo, con el descontento de los patriotas. Desde ese momento la Primera República Venezolana quedó sepultada.

El Comandante del ejército realista Brigadier General Domingo de Monteverde –hombre de mala fé– violó amplia y descaradamente las cláusulas de la Capitulación de San Mateo, suscrita con el General De Miranda en que se permitía a los Oficiales y patriotas civiles comprometidos en la revolución expatriarse, y ordenó al traidor Coronel Manuel María de las Casas, cerrar el Puerto de La Guaira y evitar la fuga de los 400 comprometidos a los cuales se les capturó y arrastró por las calles de Caracas asidos a las colas de los caballos. Esta orden fue cumplida el 31 de julio. La primera y mejor pieza de esa cacería humana fue el General De Miranda, quien se había instalado en la residencia del Gobernador Militar de La Guaira, el Coronel Manuel Ma. de las Casas –de cuya deslealtad desconocía– en compañía de su edecán Carlos Soublette y de dos servidores más, quienes fueron apresados por los realitas.

Es entonces cuando se pone en evidencia la delación hecha contra el Precursor. Impulsados por un falso dolor, movidos por el resentimiento y la mentirilla de que el general De Miranda había negociado con Monteverde a espalda de las autoridades patrióticas, un grupo de militares, entre ellos los generales Tomás Montilla, Simón Bolívar y Luís B, Chantillon, disponen apresar al Precursor y entregarlo a las nuevas autoridades. Tan torpe maquinación se efectúa a las dos de la mañana, cuando el General es sacado de la vivienda y llevado al Castillo de San Carlos, y por orden del General Monteverde es remitido a las bobedas del Castillo de San Felipe en Puerto Cabello, el día 2 de agosto de 1812. El 2 de julio de 1813 es trasladado al Castillo del Morro de San Juan de Puerto Rico y en diciembre del mismo año es embarcado para España a donde llega el 5 de enero de 1814 a Cádiz y encerrado en el presidio de La Carraca, en un calabozo del Castillo de la Cuatro Torres.

Para muchos historiadores imparciales y críticos escritos llamó poderosamente la actitud asumida por el entonces coronel Simón Bolívar junto con los comandantes Montilla y Chatillón no solo de haber faltado al Honor Militar sino al vínculo espiritual contraído de defender, dar asilo y proteger la vida del general De Miranda Gran Maestro de la Logia Regional Americana, y Precursor de la Independencia de América. No nos queda la menor duda de la tremenda metida de patas del coronel Bolívar, quien al no ver ninguna posibilidad de huir del país para ponerse a salvo del enemigo español, se refugia escondiéndose en Caracas, de donde, gracias a los buenos oficios e influencias del español don Francisco de Iturbe, obtuvo el pasaporte otorgado, nada menos, por el Brigadier General Domingo de Monteverde, nuevo Jefe del gobierno español, y para lograr salir de La Guaira el 27 de agosto de 1812 para llegar a Curazao el 2 de Noviembre del mismo año. Para esos días de noviembre, procedente de esa Isla, el coronel Bolívar llegó a Cartagena, acompañado de varios oficiales venezolanos y extranjeros entre ellos el Oficial francés capitán Antonio Leleux, un varón inquieto, de gran fe republicana y fervoroso Masón; como tal, hizo parte de la Logia Masónica en Cartagena Las Tres Virtudes Teologales, siendo Presidente el abogado y Hermano Manuel Rodríguez Torices, mártir de la Patria.

Con la llegada a Cartagena de los refugiados venezolanos y militares extranjeros que pudieron huir de Venezuela a la caída de la Primera República en 1812 aumentó el número de miembros de la Logia Las Tres Virtudes Teologales, que funcionó normalmente hasta 1815, por el insostenible sitio, impuesto por el pacificador español General Pablo Morillo en ese año.

En 1814, la Asamblea Legislativa del Estado de Cartagena elige por segunda vez al Hermano Masón Manuel Rodríguez Torices en el cargo de presidente, Gobernador, Dictador del Estado, designación que rechaza, por tener que ocupar su curul como diputado por dicho Estado al Congreso de la Federación de las Provincias Unidas de la Nueva Granada, reunido en la Villa de Leiva y el 24 de octubre de 1815 donde fue elegido Presidente de dicho Congreso.

Conviene recordar que, durante el Gobierno republicano del Estado de Cartagena, desde el 11 de noviembre de 1811, hasta su caída y emigración el 5 de diciembre de 1815, el movimiento marítimo de La Ciudad Heroica con las islas Antillas y países amigos fue intenso. La isla de Jamaica, dependiente del gobierno inglés era no solo un centro de abastecimiento comercial sino una importante sede Masónica británica en donde se respiraban los principios libertarios contra España y su tiranía. Con gran facilidad los criollos americanos ingresaban a las Logias de esa Isla al igual que muchos frailes dominicanos que salieran huyendo de Santa fe de Bogotá al tener conocimiento de la victoria en el Puente de Boyacá el 7 de agosto de 1819. Algunos de estos frailes regresaron con ideas republicanas modernizantes y los más curioso investidos con el título de masones. El claro entendimiento entre los masones fue un factor determinante, no sólo para que se fortaleciera la Logia Las Tres Virtudes Teologales sino para, a partir de 1809 y 1819 permitiera el nacimiento de Talleres en Santa fe. Así se explica la sincronización del movimiento emancipador ya que para prosperar una revolución se necesita preparación, fijar las ideas y la confianza en un grupo de personas, de tal manera que haya una enorme fuerza humana en la que se apoya el proceso, que lo sostenga, le dé firmeza y lo ejecute. Para salud de la Nueva Granada, así ocurrió.

Indudablemente, con el general Francisco de Miranda, Precursor de la Independencia Hispanoamericana, se iniciaba la influencia de la Francmasonería en el proceso revolucionario de América Española, inspirado en los principios tutelares de la Revolución Francesa con sus enseñas; la triada fundamental de nuestra organización de Libertad, igualdad y fraternidad, lema que utilizaron los revolucionarios Franceses. Por ello, el gran general. Precursor de la Independencia de América del Sur se sirvió de la Organización Masónica para llevar a cabo sus proyectos emancipadores por medio del símbolo, y el respeto guardado al secreto de los juramentos, y de evadir además la persecución de sus enemigos tradicionales: La ignorancia, la hipocresía y la ambición.

El gran general don Francisco De Miranda, general de División del Ejercito Francés, excombatiente del ejercito español en el norte de África, soldado de la Independencia Norteamericana, Precursor de la Independencia de América del Sur, preso en Castillas, murió el 14 de Julio de 1816 en una celda de las Cuatro Torres del presidio de la Carraca de Cádiz con una cadena atada en su cuello. Designios criminales dirigidos por manos clericales robaron su cadáver sin que hasta la fecha se sepa con seguridad donde lo ocultaron o si le dieron sepultura en cualquier monasterio de España. Su cripta en el Arco del Triunfo de los Campos Eliseos aún sigue vacía esperando sus despojos mortales.

BIBLIOGRAFÍA

  • PERFILES MASÓNICOS. Stevenson Collante, José. Ediciones Sociedad Hermanos de la Caridad. Barranquilla, Colombia. 30 de octubre de 1999.

  • HISTORIA DE COLOMBIA. Henao, Jesús M. y Arrubla, Gerardo.

  • LA MASONERÍA EN LA INDEPENDENCIA DE AMÉRICA. Carnicelli, Américo. Cooperativa Nacional de Artes Gráficas. Bogotá. 1970.

  • HISTORIA DE LA MASONERÍA COLOMBIANA. Carnicelli, Américo. Cooperativa Nacional de Artes Gráficas. Bogotá. 1975.

  • REVISTA EL MISIONERO. Números 8, 51, 52, 53 y 54. Sociedad Hermanos de la Caridad. Artes Gráficas Industriales Limitada. Barranquilla, Colombia.

  • COLOMBIA AL DÍA. Plaza y Janet.

  • PRESIDENTES DE COLOMBIA. Plaza Vega, Alfonso

jueves, 12 de febrero de 2009

Abraham Lincoln y la Masonería



Mario Morales Charris 33º
Past Ven.·. Maest.·. Resp.·. Log.·. Lealtad No. 7
Ex Gran Maestro de la Muy Resp.·. Gr.·. Log.·. del Norte de Colombia
Pres.·. Gran Tribunal Soberano «Lázaro Bravo Maury», Cám.·. 31°


«Si la esclavitud no es injusta, entonces no hay nada injusto»
ABRAHAM LINCOLN


Introducción

Al celebrarse el bicentenario del nacimiento de Abraham Lincoln el 12 de febrero de 2009, el gobierno de los Estados Unidos de América en cabeza de su presidente Barak Obama, dispuso hacerlo en grande, y no era para menos, donde todas las embajadas de este país, ubicadas en naciones con las que mantiene relaciones diplomáticas, participaron en la conmemoración.

Lincoln, considerado entre los más grandes presidentes de su patria y el más venerado, es recordado no sólo por su capacidad de unir al país del norte, sino en gran medida a su excelente sentido para elegir el momento propicio para llevar a cabo la abolición de la esclavitud y aplicar una política de reconstrucción que concebía una concesión gradual de derechos políticos y sufragio a los antiguos esclavos negros, personificando en sí mismo el sueño americano.

Sustentó sus ideales con destreza y vehemencia en el discurso antiesclavista de Peoria en 1854, en el que presentó sus argumentos éticos, legales y económicos en contra de la esclavitud y en 1846, como diputado del Congreso, apoyó a los abolicionistas de Washington.

El vigor y la capacidad de convencimiento que tenía su campaña antiesclavista, más las pugnas dialécticas que mantuvo con el candidato demócrata Stephen A. Douglas le dieron una gran popularidad que le llevó a ganar las elecciones presidenciales en 1860.

Fue un hombre de principios: honesto, altruista, humanitario, prudente, tolerante, obraba con justicia y equidad, con fortaleza de espíritu. Planteaba que «todos los hombres nacen iguales», partidario de defender las ideas dentro de los límites de la razón; o sea que practicaba las virtudes de un verdadero Masón progresista. Modales o preceptos que mantuvo presente durante su carrera política, especialmente en los tiempos difíciles. Uno de estos momentos fue durante la Guerra Civil, que enfrentó a los estados del norte, partidarios de una federación de estados regidos por un gobierno central, y los del sur que no querían pagar impuestos al gobierno central ni abolir la esclavitud.

Con la proclamación de emancipación el 1 de enero de 1863, Lincoln se convirtió definitivamente en el héroe de los abolicionistas, que poco tiempo después vieron sus esperanzas hechas realidad en el brillante discurso de Gettysburg. Esta declaración emitida en el cementerio de la ciudad, en honor a los soldados muertos allí durante la Guerra Civil, sentó las bases de una nueva nación ajustada al principio de que «todos los seres humanos son iguales».

Miles de libros se han escrito sobre este eminente presidente, pero no hemos encontrado ninguno sobre Masonería que destaque su vida y los valores morales practicados por él. Sin embargo, por la Internet hay cualquier cantidad de páginas que lo relacionan con nuestra Institución y muchos autores afirman que fue Masón.

En todo caso con este ensayo nos proponemos rendirle un testimonio de admiración, a este caballero que se convirtió en un icono estadounidense, en los doscientos años de su nacimiento, cumplidos el 12 de febrero de 2009.

La metodología que utilizaremos es de fuente secundaria e histórica-analítica, donde despejaremos muchas inquietudes y daremos respuestas a algunos interrogantes como: ¿Lincoln fue Masón?, si lo fue, ¿en cuál Logia se inició?, o ¿hizo solicitud de ingreso a la Francmasonería?, o ¿por qué no se inició en la Masonería? ¿Participó alguna vez en actividades Masónicas? Por la época en que vivió, ¿tuvo amigos o se rodeó de Masones? Pero, antes veamos de manera sucinta la biografía de Abraham Lincoln por considerarla de vital importancia para nuestros propósitos. En el breve estudio de su vida veremos en primer lugar la historia de su familia, luego su pensamiento y participación en la política estadounidense, y por último examinaremos sus nexos con la Masonería.

La Familia Lincoln

De acuerdo al investigador Lord Charnwod[1], la familia Lincoln procede de Gran Bretaña. En 1638 Samuel Lincoln salió de su ciudad natal Norwich, al E de Inglaterra, capital del condado de Norfolk, a orillas del Wensum, cerca de su confluencia con el Yare y se instaló en Hingham, estado de Massachussets, Nueva Inglaterra[2]. Tiempo después los Lincoln se fueron asentando en Nueva Jersey, Virginia y Pennsylvania. Más tarde un nieto de Samuel y Abraham Lincoln[3], abuelo del futuro presidente, cruzaron las montañas de Virginia en 1780 y se establecieron con su familia en Kentucky.

Abraham Lincoln Hanks –«Honesto Abe» como lo llamaban familiarmente– nació en el seno de una familia de colonos cuáqueros el 12 de febrero de 1809, en la granja del condado Hardin a 5 Km., de la ciudad de Hodgenville, en el actual condado de La Rue, del estado de Kentucky. La cabaña donde nació estaba construida de troncos. Fueron sus padres: Thomás
[4] Lincoln Harring y Nancy[5] Hanks Shipley, quienes contrajeron matrimonio el 12 de junio de 1806, él a la edad de 28 años y ella de 22. La ceremonia fue presidida por el reverendo Jesse Head. La pareja se mudó en un alojamiento en Elizabethtown donde Thomas trabajó como carpintero. Allí les nació Sarah[6] el 10 de febrero de 1807.

Después, al final de la primavera, los Lincolns se trasladaron a la granja antes mencionada, en Nolin Creek, Kentucky, a unas tres millas de Hodgenville. Allí, en la tormentosa mañana del domingo 12 de febrero de 1809, Nancy dio a luz a un niño llamado Abraham, nombre tomado de su abuelo paterno, futuro presidente de Estados Unidos de América.

En 1811 la familia Lincoln se mudó a otro hospedaje en Knob Creek. Pronto, Nancy tuvo otro niño, Thomas, que murió en la infancia. El Dr. Potter, un médico de Elizabethtown, intentó en vano salvarlo y nada pudo hacer por «Tommy», como lo llamaban en familia.

En el otoño de 1816, cuando Abraham llegaba a los siete años, su familia decidió probar suerte trasladándose al sur de Indiana, norte de Kentucky, al otro lado del río Ohio. Se instalaron en el pequeño condado de Pigeon Creek Perry (posteriormente Spencer). Al año siguiente, por su estado de pobreza y para auxiliar a la familia, le correspondió trabajar de ayudante en el campo, cortando leña y haciendo otras labores propias del suelo. En este lugar «Abe», junto con su hermana Sarah, asistió brevemente a la escuela. El grado de escolaridad entre su niñez y adolescencia, según lo indica la página oficial del gobierno de los Estados Unidos
[7], no equivale a un año. Fue una educación adquirida como él lo expresaba. Los libros predilectos de Abraham fueron: «La Biblia» por ser un ferviente creyente, «Las Fábulas de Esopo», «El Progreso del Peregrino», escrito por Juan Bunyan, la «Autobiografía de Benjamin Franklin», «Robinson Crusoe», «Las mil y una noches», compilado y traducido por Abu abd-Allah Muhammed el-Gahshigar, y «La vida de Washington», por Parson Weems.

En 1818 la pequeña comunidad de Pigeon Creek fue azotada por la «enfermedad de la leche»
[8]. Nancy Hanks Lincoln también se enferma y fallece el 5 de octubre de ese año a la edad de 34 años.

Después de la muerte de Nancy, Tomás Lincoln volvió al año siguiente a Elizabethtown, Kentucky y le propuso matrimonio a Sarah Bush Johnston
[9], una viuda a quien había conocido hacía muchos años. Las nupcias se llevaron a cabo el 2 de diciembre de 1819, cuando Abraham contaba con 10 años, Thomas con 41 y Sarah con 31. Pronto la pareja viajó de regreso a la cabaña de Thomas, en el estado de Indiana, junto con ellos los tres hijos de Sarah de su matrimonio anterior: Elizabeth de 13, Matilda de 10 y John de 9 años.

En 1827 Thomas era dueño, en Indiana, de 100 acres de tierra (6,8 Ha.), y en 1829 comenzó la construcción de una mejor cabaña, la cual nunca terminó porque vendió la propiedad y decidió trasladarse al condado de Macon, Illinois, en 1830. En 1831 se mudó al condado de Coles también en Illinois. Fue aquí donde vivió el resto de su vida.

Para esta época, en el mes de julio, Abraham contaba con 22 años y es contratado por el señor Denton Offutt, quien le tenía gran afecto, para que administrara un almacén con molino en New Salem. También, en este período su familia cae en completa insolvencia económica.

Abraham Lincoln y la Política

En 1832, «Honesto Abe» se presenta en la legislatura estatal y pierde, al igual que se queda sin trabajo. Además, participa con el grado de capitán en la guerra de «Black Hawk»[10] («Halcón Negro») contra los indios «Sioux». Al año siguiente (1833) es nombrado jefe de correos y al mismo tiempo inicia sus estudios de derecho, los cuales culminó en 1836. Después, en 1837, entra a ejercer como abogado en Springfield, ciudad donde además empezó a hacerse conocido por sus ideas antiesclavistas.

En 1834 fue elegido diputado de Illinois por el Partido Whig
[11] (conservador), escaño que ocupó durante cuatro períodos consecutivos hasta 1842. Tributo a su discurso de mejores condiciones de vida para los negros y a su gran elocuencia, logró una gran popularidad en todo el estado.

En 1842 contrae nupcias con Mary Ann Todd Parker
[12] en Springfield, Illinois, con quien tuvo cuatro hijos: Robert[13] (Rob), Edward Baker[14] (Eddie), William Wallace[15] (Willie) y Thomas[16]
(Tad).

En 1846 Lincoln consiguió la jefatura del partido Whig, y como diputado del Congreso federal apoyó a los abolicionistas de Washington. No obstante, su resuelta oposición a la guerra contra México, a cuya finalización obtuvo los territorios de Alta California, Nuevo México, el norte de Sonora, Coahuila y Tamaulipas y la unión definitiva de Texas, le hizo perder muchos votos, y fracasó en las elecciones legislativas de 1849. Desilusionado, en este mismo año regresó a su estado natal Springfield donde ocupó el cargo de jefe de catastro, retirándose de toda aspiración política para ser elegido senador. Igualmente trabajó como procurador durante seis años. Su regreso a la arena política se produjo en 1854, cuando el asunto de la esclavitud volvió a discutirse a raíz de la firma del acta Kansas – Nebraska que respaldaba extenderla a los estados del noroeste.

Es de gran interés señalar que Lincoln inicialmente no apoyaba la abolición de la esclavitud en los estados en los que ya existía, sobre todo en los del sur, se oponía a que se estableciese en aquellos otros en los que no estaba autorizada. Pues, cuestionaba que era una medida equivocada porque la esclavitud era injusta en si misma. Por este motivo se hizo célebre en sus planteamientos, la fogosidad de su verbo y la solidez de sus argumentaciones, llenó de gloria su discurso antiesclavista de Peoria en 1854, en el que presentó sus fundamentos morales, legales y económicos en contra de la esclavitud. La situación generó cambios políticos: el Partido Whig terminó disuelto y derivó en el Partido Republicano, en el que Lincoln fue uno de los miembros fundadores en 1854.

Durante su campaña para el senado de los Estados Unidos en 1858 contra el demócrata Stephen A. Douglas, sacó a relucir su don retórico con un discurso antiesclavista y los duelos dialécticos no dejaron de esperarse; con todo, Lincon sufre una nueva derrota, pero recupera su renombre.

En la Convención Nacional del Partido Republicano del año 1860, en la ciudad de Chicago, se convirtió en el candidato oficial del partido para la presidencia de los Estados Unidos, derrotando a William H. Seward, representante de los abolicionistas más radicales.

Por el lado de los Demócratas, los estados del Norte lanzaron a Stephen A. Douglas y los del Sur postularon a John C. Breckinridge, quien era el vicepresidente en ese momento, y el Partido de la Unión lanzó un cuarto candidato presidencial, el ex-whig, John C. Bell.

Al año siguiente –el 6 de marzo de 1860– beneficiado por las divisiones internas de los demócratas, ganó las elecciones a la presidencia de la Unión, con 1’865.908 votos populares, equivalente al 39,82% del total de la votación y 180 Grande Electores del Colegio Electoral
[17]. Por tanto, Lincoln obtuvo el porcentaje más bajo logrado por un candidato ganador en la historia de las elecciones presidenciales de Estados Unidos[18]. De esta manera se convierte en el decimosexto presidente de los Estados Unidos.

Antes de que asumiera oficialmente la presidencia el Sur nunca escondió que la secesión era ineludible. Tal situación acrecentó considerablemente la tensión en toda la nación. Fue así cómo siete estados sureños: Carolina del Sur, Missisipi, Florida, Alabama, Georgia, Louisiana, y Texas decidieron separarse de la Unión en señal de protesta. Estos hechos se presentaron entre el 20 de diciembre de 1860 y 1 de febrero de 1861, liderados por el estado de Carolina del Sur. Así que crean una nueva unidad política: los Estados Confederados de América, presididos por Jefferson Davis. La capital de los C. S. A. (Confederate States of America) fue instituida en Richmond, Virginia, en julio de 1861.

El asunto se complicó tanto que Lincoln llegó a sobrevivir a un atentado en Baltimore, Maryland y el 23 de febrero de de 1861, debió llegar oculto y disfrazado a Washington, por lo que el Sur lo criticó y lo tildó de cobarde. En todo caso «Abe» enfrentó la crisis interna más grande que haya tenido un presidente de los Estados Unidos de América.

La Confederación, opuesta al gobierno de Lincoln, resuelve expandirse amenazando a los fuertes federales australes, el «Fort Sumter», en Carolina del Sur era considerado como el de mayor valor; por tanto, fue sitiado y a partir de este hecho se inicia la guerra civil. Para enfrentar esta situación Lincoln nombra a los generales más destacados, entre ellos a Ulysses S. Grant. Éste emplearía su experiencia militar y su potencial de liderazgo para llevar a su fin la Guerra Civil.

Para Lincoln era necesaria la unión de todos los estados y así poner en marcha su plan de gobierno. En materia económico–financiero, el «Sistema Americano», como lo llamaría Henry Clay, lo podemos resumir en tres puntos: 1) Una política aduanera proteccionista, 2) «mejoras internas», o sea, inversiones públicas en servicios básicos, y 3) una política bancaria inflacionista. Del mismo modo llevó a cabo un prudente programa antiesclavista. Tras comprobar una vez más la intransigencia del otro bando, el 1 de enero de 1863 decretó la emancipación de los esclavos negros en todo el territorio de la Unión. Evidentemente, Lincoln mostró su liderazgo a la población de la Unión durante la guerra, como lo prueba el «Discurso de Gettysburg», un discurso de consagración de un cementerio de soldados de la Unión muertos en la batalla de Gettysburg en 1863. También debemos señalar que la decisión de darles autonomía a los esclavos sería confirmada por la 13a enmienda a la Constitución, votada en diciembre de 1865, que establece la libertad para todos los estadounidenses.

En 1864, cuando el Norte tenía ya dominada casi por completo la situación y el fin del enfrentamiento bélico se veía próximo, Lincoln fue reelegido para un nuevo mandato con un programa de reconstrucción nacional que no pudo realizar: a los cinco días de finalizar la guerra de Secesión (viernes santo, 14 de abril de 1865) a Abraham Lincoln le hacen un atentado, mientras asistía a una función teatral con su esposa en el teatro Ford, en Washington. La obra era «Our American Cousin» («Nuestro Primo Americano») una comedia musical. Cuando Lincoln se sentó en el balcón, John Wilkes Booth, un actor famoso y simpatizante del Sur de Virginia, disparó un único tiro en la parte posterior de su cabeza, a las 10:15 P.m., Lincoln fue llevado a través de las calles a la casa de Petersen en donde muere a las 7:22 de la mañana del día 15 de abril. Este fue el primer asesinato presidencial en la historia americana.

El cuerpo de Lincoln fue llevado por tren en una magnífica procesión fúnebre por varios estados y visto por más de siete millones de personas. La nación se afligió por un hombre, al que muchos consideraron el salvador de los Estados Unidos y el protector y el defensor de lo que Lincoln mismo llamó «el gobierno de la gente, por la gente, y para la gente ». Sus restos descansan en el cementerio de Oak Ridge en Springfield (Illinois).

Abraham Lincoln y la Masonería

Algunos autores señalan o incluyen en sus listados de «Masones eminentes» a Abraham Lincoln, lo cual no es cierto. Él nunca llegó a ser iniciado en la Francmasonería, pero existen pruebas documentales en la que se confirma que hizo solicitud de ingreso a la Tyrian Lodge, en Springfield, Illinois, en acto seguido a su elección, en 1860. A pesar de ello, la retiró voluntariamente porque creyó que su ingreso a nuestra Institución podría interpretarse como una artimaña para conquistar votos y prometió hacer una nueva solicitud cuando saliera de la presidencia; sin embargo, esto no se pudo cumplir porque fue asesinado en el inicio de su segundo período presidencial.

Está completamente claro que la Masonería ha mantenido una presencia permanente en la Presidencia de los Estados Unidos de América, comenzando por la famosa Casa Blanca en Washington, diseñada por el arquitecto Masón, James Hoban.

De los 44 presidentes, 20 han sido iniciados en nuestros augustos misterios, en 3 hay dudas de que hayan sido Masones y 11 no lo fueron.

Los Presidentes Masones en su orden fueron:


1º, George Washington: del 30 de abril de 1789 al 3 de marzo de 1797. 5º, James Monroe: del 4 de marzo de 1817 al 3 de marzo de 1825. 7º, Andrew Jackson: del 4 de marzo de 1829 al 3 de marzo de 1837. 8º, Martin Van Buren: del 4 de marzo de 1837 al 3 de marzo de 1841. 11º, James Knox Polk: del 4 de marzo de 1845 al 3 de marzo de 1849. 12º, Zachary Taylor: del 4 de marzo de 1849 al 9 de julio de 1850. 14º, Franklin Pierce: del 4 de marzo de 1853 al 3 de marzo de 1857. 15º, James Buchanan: del 4 de marzo de 1857 al 3 de marzo de 1861. 17º, Andrew Johnson: del 15 de abril de 1865 al 3 de marzo de 1869. 20º, Jame Abraham Garfield: del 4 de marzo de 1881 al 19 de sep. de 1881. 25º, William Mckinley: del 4 de marzo de 1897 al 14 de Sep. 1901. 26º, Theodore Roosevelt: del 14 de sep. de 1901 al 3 de marzo de 1909. 27º, William Howard Taft: del 4 de marzo de 1909 al 3 de marzo de 1913. 29º, Warren G. Harding: del 4 de marzo de 1921 al 2 de agosto de 1923. 32º, Franklin Delano Roosevelt: del 4 de marzo de 1933 al 12 de abril de 1945. 33º, Harry S. Truman: del 12 de abril de 1945 al 20 de enero de 1953. 36º, Lyndon B. Johnson: del 22 de nov. de 1963 al 20 de enero de 1969. 38º, Gerald R. Ford: del 9 de agosto de 1974 al 20 de enero de 1977. 41º, George H. W. Bush: del 20 de enero de 1989 al 20 de enero de 1993. 42º, William Jefferson Clinton: del 20 de enero de 1993 al 20 de enero de 2001.


De los cuatro aspirantes a la presidencia en 1860, Lincoln era el único que no era Francmasón, aunque siempre se expresó bien de nuestra Orden y la admiraba por su trabajo. Y, fue, quizás el más célebre de todos los presidentes, después de George Washington; muchos afirman que perteneció a la Sociedad Rosacruciana. El segundo vicepresidente de Lincoln, Andrew Johnson, fue Masón, como el secretario de Guerra Edwin Stanton. La esposa de Lincoln, Mary Todd, era apasionada al ocultismo. Le sucedió Andrew Johnson, 17° Presidente, como acabamos de indicar era Masón; incluso, el asesino de Lincoln, John Wilker Booth, se dice que también lo era, pero no hemos podido confirmarlo.

Uno de los amigos más cercanos a Lincoln era el Francmasón Bowling Green, miembro de la Gran Logia de Illinois. Lo conoció cuando se fue a vivir a New Salem, a la edad de 22 años. Al morir Green en febrero de 1842, el Venerable Maestro de la Springfield Lodge Nº 4, en el Ceremonial de Pompas Fúnebres Masónicas, invitó a Lincoln a pronunciar unas palabras en memoria de este Hermano. Igualmente conoció y estuvo rodeado de muchos Francmasones, entre ellos su gran contrincante político Stephen A. Douglas, también miembro de la Springfield Lodge Nº 4; Henry Clay, Gran Maestro de la Gran Logia de Kentucky, senador y varias veces candidato a la presidencia de EEUU. La lista de Masones prominentes, vinculados a la política es muy extensa, y que participaron en ambos bandos de la guerra civil de entonces.

Por otra parte es interesante saber que «Abe», así como vivió rodeado de Francmasones, también tuvo dos grandes problemas con Masones. El primero de ellos, según Paul M. Bessel
[19], fue en mayo de 1837, uno de sus primeros casos legales, en representación de la viuda y el hijo de Joseph Anderson, en su esfuerzo por tomar posesión de 10 acres de tierra que presuntamente habían sido de propiedad de Joseph Anderson, en el momento de su muerte. Pero, James Adams, un Oficial de la Logia Masónica de Springfield se encontraba en posesión de la tierra. Lincoln consideró que la transmisión de la misma era falsa, por lo que tuvieron una profunda enemistad pública.

El otro caso fue en 1842 con el Masón James Shields, un inmigrante irlandés, demócrata y rival político de Lincoln. Shields había logrado el apetecido cargo de Auditor del Estado de Illinois y procedió a recaudar los impuestos en metal oro y plata en lugar del papel moneda emitido por el Estado. A raíz de esta actitud, comenzaron a salir cartas publicadas en los diarios, al aparecer, bajo nombres falsos y con lenguaje muy sarcástico, cuestionando la honestidad de Shields. Éste acusó a Lincoln y al partido Whig como los autores de esos escritos. Situación que llevó a Lincoln retarlo en duelo. El 22 de septiembre del año citado, Lincoln, Shields, y sus respectivos acompañantes cruzaron el río Missisipi a Missouri para el duelo (en ese momento todavía era legal en Missouri). Afortunadamente los amigos de Shields intervinieron para aceptar la explicación de Lincoln y el duelo fue cancelado; de lo contrario, posiblemente los resultados de la abolición de la esclavitud en América hubiesen durado décadas e incluso podría haber continuado la división entre el Norte industrial y el Sur agrícola de los Estados Unidos de América.

Es de gran valía conocer que a la muerte del presidente Lincoln, muchas Logias, Grandes Logias, Supremos Consejos y Cuerpos Masónicos en general, tanto de América como de Europa rechazaron el vil asesinato. En 1866 el Gobierno estadounidense publicó un volumen que recoge las resoluciones y homenajes de 44 Instituciones Masónicas. Veinte de ellas lo hacen reconociéndole la calidad fraternal por sus virtudes, por eso lo tratan como «Hermano». Sólo citaremos unas cuantas por cuestiones de espacio.

La Tyrian Lodge de Springfield, Illinois (donde Lincoln hizo solicitud de ingreso y después la retiró) expidió, el 17 de abril de 1865, una resolución para exaltar su memoria, manifestando: “que la decisión del Presidente Lincoln a su solicitud de posponer los honores de la Francmasonería, por temor a ser malinterpretado sus motivos, es el más alto grado de honor a su memoria”.

La Septentrion Masonic Lodge of Ghent de Bélgica: “Lincoln personificó la causa de la libertad y la fraternidad humana”.

La Lodge of La Franche Union, at Choisy-Le-Roy de Francia: “Estamos llorando la pérdida de un Hermano cuya memoria nunca será olvidada por los patriotas y los Masones Libres. Él honra la Masonería”.

“A partir de esta fecha, el nombre de Abraham Lincoln está inscrito en la lista de nuestros miembros, y en cada período de sesiones durante tres meses, un Hermano resucitará en la llamada de su nombre y su respuesta: ‘Abraham Lincoln murió como un Masón para elevar la humanidad indignada por la esclavitud’. Dentro de tres meses celebraremos un funeral Masónico a su memoria”.

United Benefactors of Gentilly. Gran Logia de Nueva York: “El muy ilustre hermano, Abraham Lincoln, ha dado su vida por el amor de su país, etc., por lo tanto, es el más noble ejemplo que un Hermano Masón pueda dar a sus Hermanos. La Francmasonería ha sufrido una pérdida irreparable”.

Otras Logias pensaban que Lincoln pertenecía a la Gran Logia de Nueva York, es el caso de la Gran Logia de Irlanda, Gran Logia de Escocia, la Logia de Gymnosophists de Londres, al señalar: “Abraham Lincoln, miembro de la Gran Logia de Nueva York”. Lo mismo sucedió con la Gaceta de Francia, del 5 de mayo de 1865.

Para finalizar, haciendo referencia a la muerte de Lincoln, en Italia se pronunciaron, la Logia ‘Progreso Social’ de Florencia, ‘Ancianos Virtuosos’ de Leghorn, Logia ‘Lume y la Verdad’ de Mesina, el ‘Gran Oriente de Italia’ en Turín, Logia ‘Cartago y Utica’ de Túnez y una Logia de Parma, así: “Hemos perdido a un hermano en la persona del ilustre fallecido y hemos visto pocos como él desde la fundación de la Orden”.
_______________

[1] Charnwod, Lord. Abraham Lincoln. Ediciones Pocket Books, Inc. Of Canadá, Ltd. 1917. P. 3

[2] Nueva Inglaterra es el nombre dado al conjunto de los Estados norteamericanos situados al NE del país: Maine, New Hampshire, Vermont, Massachusetts, Rhode Island y Connecticut.

[3] El Coronel Abraham Lincoln nació el 15 de julio de 1739, (otros autores señalan que fue el 13 de mayo de 1744) en el condado de Berks, Pennsylvania. Murió en mayo de 1786 en el Cercano, Lexington, Fayette, Kentucky, asesinado por los indios Jefferson. Se casó con Bathseba Herring Harrinson el 9 de julio 1770 en Bridgewater, Agusta. Ahora Rock, Virginia. Ella nació en 1746 en Rockingham, murió en 1836 en la aldea Millcreek, condado Union, Estado de Illinois.

[4] Thomas nació el 6 de enero de 1778 en Linville Creek, Augusta, lo que es hoy el condado de Rockingham, estado de Virginia. Era el cuarto de cinco hijos del coronel Abraham Lincoln y Bathsheba Herring Harrinson. Sus hermanos mayores fueron Mordecai, Josiah, y Mary, y su hermana menor se llamó Nancy.

Thomas fue agricultor y carpintero. Era un buen narrador de historias populares. Él y su esposa Nancy pertenecieron a la Iglesia Bautista «Mount Separate», separada de la Iglesia regular por desacuerdo con la esclavitud. La pareja tuvo tres hijos: Sarah, Abraham, y Thomas (quien murió en la infancia).

[5] Nancy Hanks, hija de Joseph Hanks y de Nancy Shipley. Nació el 5 de febrero de 1784. Algunos autores señalan que nació en el condado de Hampshire, otros que en el de Campbel y otros que en el de Amelia; en todo caso es seguro que lo fue en el Estado de Virginia. Se decía, además, sin pruebas que era hija ilegítima.

[6] Sarah murió durante el parto en 1828, quien se había casado con Aaron Grigsby en 1826.

[7] Poco aprendizaje de Abraham Lincoln. En Internet: http://www.nps.gov/archive/libo/learning_by_littles3.htm

[8] Se trata de una enfermedad contraída por el consumo de leche contaminada de origen bovino. El mal resultó cuando las reses comían la planta venenosa «snakeroot blanco». Maleza que se halla en todo el estado de Indiana, oeste de Ohio y la parte boscosa de Illinois.

[9] Sarah nació en el condado de Hardin, Kentucky, el 13 de diciembre de 1788. Ella fue una de las tres hijas de Christopher y Hanna Bush, quienes tuvieron nueve hijos. Los varones fueron: William, Samuel, Isaac, Elijah, Christopher y John. La hembras: Hannah, Rachel y Sarah.

La familia se trasladado a la zona de Elizabethtown y Sarah se crió allí. En este lugar cuando estaba joven conoció a Thomas Lincoln, pero se casó con Daniel Johnston el 13 de marzo de 1806. La ceremonia la dirigió el Rev. Benjamín Ogden. Daniel falleció el 14 de noviembre de 1814 y Sarah el 12 de abril de 1869, a la edad de 80 años.

[10] La Guerra de «Black Hawk» fueron luchas sucedidas en 1832 en el Medio Oeste de Estados Unidos. La guerra tomó el nombre del jefe Black Hawk (Halcón Negro), líder de una banda Sauk, de la tribu fox, y los Kickapoo, quienes lucharon en el frente británico contra el ejército de los Estados Unidos y la milicia de Illinois y el territorio de Michigan por la posesión de tierras en esta área.

[11] El Partido Whig de los Estados Unidos fue un partido político que existió durante el siglo XIX en los Estados Unidos. Fue creado para servir de oposición a la política de Andrew Jackson, y se denominó Whig por analogía a los Whig británicos, que se habían opuesto al poder real durante la Restauración inglesa.

[12] Mary Ann Todd nació en Kentucky el 13 de diciembre de 1818, era la tercera hija de Eliza Parker y Robert Todd Smith, quienes tuvieron seis niños que sobrevivieron la infancia. Los padres de Mary pertenecieron a importantes familias en Kentucky. Su madre murió cuando ella tenía 6 años y su padre se volvió a casar en 1826 con Elizabeth Humphreys, con quien tuvo 9 hijos más. Es de anotar que Mary nunca se llevó bien con su madrastra. Cuando tenía 20 años, en 1839, se mudó a Springfield, en casa de Elizabeth, su hermana mayor y el 16 de diciembre de ese año conoció a su futuro esposo, Abraham Lincoln.

[13] «Rob» fue el nombre de su abuelo Robert Todd. Nació el 1 de agosto de 1843. Único hijo de Lincoln que llegó a la madurez, que experimentó la muerte de sus hermanos y sus padres. Robert se casó con Mary Harlan, con quien tuvo tres hijos: Mary, Abraham y Jessie. Fue abogado de la Universidad de Harvard, pero después se dedicó a administrar empresas, llegando a ser presidente de la empresa Pullman de Chicago. Se desempeñó como Secretario de Guerra bajo la presidencia de James Garfield y más tarde, como Embajador de los Estados Unidos en Gran Bretaña. Robert murió el 26 de julio de 1926 en su casa de verano Hildene, estado de Vermont, a la edad de 83 años. Sus restos se encuentran en el Cementerio de Arlington, en Washington, DC., el único hijo de Lincoln no sepultado en el cementerio de Oak Ridge en Springfield, Illinois.

[14] «Eddie» fue el segundo hijo de Abraham Lincoln y Mary Todd. Le llamaron Edward por un amigo político de su padre, Edward Dickinson Baker, nació el 10 de marzo de 1846 y murió el 1 de febrero de 1850. La causa de su prematura muerte se desconoce, aunque se ha indicado que fue por difteria.

[15] El tercer hijo, «Willie», nació el 21 de diciembre de 1850 y llevó el nombre de un cuñado de Mary Todd Lincoln: William Wallace, por ser buen estudiante y el más amable con los niños de Lincoln. Falleció el 20 de febrero de 1862, a la edad de 11 años por fiebre tifoidea o malaria.

[16] «Tad», el cuarto y más joven de los hijos de Lincoln, nació el 4 de abril de 1853. Junto con William, fue responsable de muchos chistes y bromas en la Casa Blanca. Tras el asesinato de su padre, «Tad» y su madre vivieron en Europa durante tres años. Murió el 15 de julio de 1871, a los 18 años por pleuresía tuberculosa.

[17] Abraham Lincoln. En Internet: http://es.wikipedia.org/wiki/Abraham_Lincoln

[18] Ridley, Jasper. LOS MASONES. Ediciones B. Argentina S: A. Segunda edición. Buenos Aires. Junio de 2002. P. 228

[19] Bessel, Paul M. ABRAHAM LINCOLN & FREEMASONRY. Respetable Logia A. Douglas Smith Jr. Nº 1.949. En Internet: http://hiraimsminute.blogspot.com/2008/02/abraham-lincoln-freemasonry.html

Referencias Bibliográficas

  • Alba, Víctor. LINCOLN. Colección Memoria de la Historia. Editorial Planeta, S. A. Primera reimpresión. Bogotá. Febrero de 1961.
  • Blaschke, Jorge y Río, Santiago. LA VERDADERA HISTORIA DE LOS MASONES. Editorial Planeta, S. A. Primera edición. Barcelona, España. Enero de 2006.
  • Charnwod, Lord. Abraham Lincoln. Ediciones Pocket Books, Inc. Of Canadá, Ltd. 1917.
  • Estados Unidos. Historia Universal Comparada. Tomo VI. Editorial Plaza & Janes. Segunda edición. Barcelona, España. Enero 1977.
  • Historia de América –Vida independiente de Estados Unidos. Enciclopedia Práctica Jackson. Octava edición. Tomo 8. México. Noviembre 1966.
  • Ridley, Jasper. LOS MASONES. Ediciones B. Argentina S: A. Segunda edición. Buenos Aires. Junio de 2002.