domingo, 29 de junio de 2014

Arco del Triunfo del Carrusel

Por: Mario Morales Charris, 33º
Ex Gran Maestro de la Muy Respetable Gran Logia
del Norte de Colombia

Cuando nos disponíamos abandonar el Jardín de las Tullerías y tomar un taxi que nos condujera al hotel donde estábamos hospedados, y ya completamente agotados nos encontramos con una maravilla arquitectónica y expresé: ¡oh! … ¡Un arco! De inmediato lo comparé con el conocido y célebre arco del Triunfo de París –del que hablaremos en un próximo artículo– Sí, era un arco del triunfo, pero se trataba del Arco del Triunfo del Carrusel.


El Arco de Triunfo del Carrusel es un monumento, que se erige en la ciudad de París, construido por disposición de Napoleón Bonaparte entre 1807 y 1809 en homenaje y conmemoración de la victoria obtenida por el ejército francés en la batalla de Austerlitz, conocida también como la «Batalla de los Tres Emperadores». Considerada como una de las mayores glorias de Napoleón y en ella el Primer Imperio francés aniquiló definitivamente a la Tercera Coalición (conformada por un ejército ruso–austriaco, bajo el mando del zar Alejandro I de Rusia y del emperador Francisco II del sacro imperio romano germánico) el 2 de diciembre de 1805. La batalla tuvo lugar cerca de Austerlitz (Slavkov u Brna), a unos 10 km al sureste de Brno, en la región de Moravia Meridional, que en ese entonces formaba parte del Imperio austriaco, hoy pertenece a la República Checa. La batalla es a menudo recordada como una obra maestra táctica de Napoleón Bonaparte.

Debido a la gran importancia del éxito logrado por Napoleón Bonaparte en la batalla de Austerlitz, ordena la construcción del «Carrusel del Louvre», también llamado «Plaza del Carrusel», situado justo al oeste del museo del Louvre donde se inicia el Jardín de las Tullerías.

El Arco del Triunfo, fue diseñado por Charles Percier y Fontaine Pierre-François-Léonard, teniendo como modelo el Arco de Constantino en Roma, que se encuentra entre el Coliseo romano y la colina del Palatino, que a su vez se erigió para celebrar la victoria de Constantino I, el Grande, en la batalla del puente Milvio, el 28 de octubre del año 312.


El «Carrusel del Louvre» incluye entradas por los cuatro costados. Fue clasificado como monumento histórico desde el 10 de septiembre 1881 y declarado patrimonio histórico de la humanidad por la Unesco.

La fastuosidad o elegancia del arco está resaltada por la cuadriga que lo corona, añadida en 1828, las cuales son copia de los famosos Caballos de Bronce de Constantino I, que adornan la parte superior de la puerta principal de la basílica de San Marcos de Venecia.

Los corceles originales forman parte del botín de operaciones que al final de la primera campaña de Italia, el ejército francés comandado por el general Napoleón Bonaparte, en 1798, llevó de Venecia. Las efigies equinas es una obra griega posiblemente de los siglos IV – III a. d. n. e., que a su vez fueron transportados por los venecianos desde el Hipódromo de Constantinopla en 1204, después de la conquista de esta ciudad durante la Cuarta Cruzada, como «tesoro de guerra».


Igualmente se instaló en el lugar correspondiente una estatua hecha en bronce dorado del emperador, conduciendo el carro de la victoria, elaborada por el escultor neoclásico francés, François Frédéric Lemot por petición del primer director del Museo Central de la República de Francia (hoy Museo del Louvre) Vivant Denon. Sin embargo, Napoleón renunció ver su imagen en la cúspide del arco, por lo que fue desmontada en 1812 y el carro queda vacío hasta 1828.

Es interesante señalar que los oponentes de Napoleón (británicos, holandeses y alemanes) ocupan a París luego de haberlo derrotado en la batalla de Waterloo (Bélgica) el 18 de junio de 1815, destruyen el carro y lo obligan a devolver los caballos a los austríacos, que lo regresan de inmediato a la Reina del Adriático, y que hoy se encuentran en el primer piso del interior de la catedral. Luego el escultor monegasco, François Joseph Bosio, –quien en vida lo honraron, Luis XVIII y Carlos X monarcas de Francia, nombrándolo escultor oficial de sus respectivas cortes y retratista de Napoleón y su familia– realizó una copia, en 1828, de la escultura y la colocaron en lo alto del Arco de Triunfo del Carrusel, donde se aprecia el carro conducido por un emblema de la Renovación (de la monarquía) con la carta magna en su mano izquierda y escoltado por las estatuas emblemáticas, en oro, de la Victoria y de la Paz.

De la misma manera los contrincantes de Napoleón que ocuparon a París en 1815, desmontan los bajorrelieves y cinco años más tarde se vuelven a instalar (en ambas caras del arco) con temas que relatan sus victorias de 1805, seleccionados por el director del Museo de Napoleón, Vivant Denon, diseñados por Charles Meynier y elaborados por los escultores Jean-Joseph Espercieux, Pierre Cartellier, Louis Pierre Deseine y Jacque-Philippe Lesueur.

El frontispicio delantero tiene la siguiente inscripción:


El ejército francés embarcado en Boulogne amenazaba Inglaterra. Una tercera coalición estalla en el continente. Los franceses vuelan del océano al Danubio. Baviera es liberada, el ejército austríaco es preso en Ulm. Napoleón entra en Viena y triunfa en Austerlitz. En menos de cien días la coalición es disuelta.

La obra está decorada con cuatro columnas de mármol rosa como también su entablamento, enmarcando el arco central con los dos laterales.

Las cuatro columnas con basas y fustes esbeltos le dan un aspecto frágil y elegante, así como los capiteles de estilo barroco que la adornan, expresan el sentido fastuoso y femenino del mundo alejandrino, de orden corintio.

Del mismo modo observamos que cada columna sirve de pedestal a una estatua de un militar con el característico uniforme del ejército napoleónico.

Debido a la perfecta alineación del monumento podemos ver desde el llamado eje histórico de París que va desde el Arco de Triunfo del Carrusel, el obelisco de la plaza de la Concordia, los Campos Elíseos hasta el Arco del Triunfo, tal y como lo diseñó Napoleón.

Actualmente, es un gran espacio para el paseo, un magnífico recorrido entre estanques, jardines y esculturas; en otras palabras, es un museo de arte al aire libre...

Referencias bibliográficas

1) Diccionario Enciclopédico Lexis 22. Círculo de Lectores. Barcelona, España. 1976.
2) Enciclopedia práctica Jackson. W. M. Jackson. Inc., Editores. Octava edición. México. 1966.
3) Gran Diccionario Enciclopédico Universal. Editorial Argos Vergara S. A. Barcelona, España. Prolibros Ltda. Bogotá. Abril de 1988.
4) Historia Universal Comparada. Hans H. Hofstätter y otros. Editorial Plaza & Janes S. A. Barcelona. España. 1977.
5) Historia Universal Planeta. Editorial Planeta, S. A. Barcelona. España. 1977.