domingo, 29 de junio de 2014

Plaza de las Pirámides (París)

Por: Mario Morales Charris, 33º
Ex Gran Maestro de la Muy Respetable Gran Logia
del Norte de Colombia



Después de haber caminado varios kilómetros al interior del Museo de Louvre, cansados y extasiados de observar tanta belleza, no encontrábamos la salida porque varios grupos de personas tomaban distintas direcciones y no sabíamos cuál de ellas seguir. Sin embargo, tomamos la decisión correcta.

Es de gran valía señalar que nuestro viaje a varios países europeos, no lo hicimos a través de empresas de turismo, por eso no teníamos un guía a seguir. Por tanto, disponíamos de todo el tiempo que fuera necesario y no teníamos que estar corriendo; de ahí que al salir del Museo de Louvre, no lo hicimos por el frente sino por la parte de atrás.


Al salir, con gran sorpresa nos encontramos con una pequeña plaza de forma rectangular, rodeada en sus tres lados por palacios con pórticos. Se trataba de la “Plaza de las Pirámides”, pequeña plaza pública en el distrito 1 de París, Francia, ubicada en el centro de la “Calle de Rivoli”.

La “Calle de Rivoli”, deriva su nombre de la ciudad Rivoli Veronese, situada al Nordeste de Italia, que le sirvió de base a una victoria lograda por Napoleón Bonaparte sobre Austria en 1797.


Además de encontrarse la “Plaza de las Pirámides” en el centro de la Calle de Rivoli, ésta se intersecta con la “Calle de las Pirámides” y la Avenida del General Lemonnier, en el extremo occidental del Jardín de las Tullerías.

La plaza recibe este nombre por el de la “Calle de las Pirámides”, y a su vez, la calle se llama así por la “Batalla de las Pirámides”, una napoleónica victoria lograda en Egipto en 1798.

En el centro de la mencionada plaza se levanta la estatua ecuestre de la heroína, militar y santa francesa Juana de Arco, capturada por los borgoñones y entregada a los ingleses. Condenada por herejía por los sacerdotes y quemada viva, a sus 19 años de edad, el 30 de mayo de 1431, por el duque Juan de Bedford en Ruan, ciudad del noroeste de Francia.


Tiempo después el papa español Calixto III (Alfonso de Borja) el 8 de abril de 1456, dispuso que se reabriera el sumario. La inocencia de Juana fue reconocida ese mismo año en un juicio donde hubo numerosos testimonios y se declaró herejes a los jueces que la habían condenado. Finalmente, en 1909, fue beatificada y posteriormente declarada santa en 1920 por el Papa Benedicto XV. Ese mismo año fue declarada como la santa patrona de Francia.

Referencias bibliográficas:

1) Diccionario Enciclopédico Lexis 22. Círculo de Lectores. Barcelona, España. 1976.
2) Enciclopedia práctica Jackson. W. M. Jackson. Inc., Editores. Octava edición. México. 1966.
3) Gran Diccionario Enciclopédico Universal. Editorial Argos Vergara S. A. Barcelona, España. Prolibros Ltda. Bogotá. Abril de 1988.
4) Historia Universal Comparada. Hans H. Hofstätter y otros. Editorial Plaza & Janes S. A. Barcelona. España. 1977.
5) Historia Universal Planeta. Editorial Planeta, S. A. Barcelona. España. 1977.